(Publicado el 25 de julio en el muy recomendable blog Escepticemia de Gonzalo Casino en www.jano.es)
Hay una nueva epide
Pero si los códigos Z no son enfermos, ¿qué son entonces? La frontera donde acaba la normalidad y empieza la enfermedad mental es difusa. Este es sin duda uno de los caballos de batalla de la psiquiatría, especialmente desde la irrupción de la antipsiquiatría y la drástica negación de la enfermedad mental. El DSM ha esquivado este escollo refiriéndose a trastornos en vez de a enfermedades, pero el problema sigue latente. Las dificultades, las penas y los contratiempos no son enfermedades o trastornos, son simplemente vicisitudes de la vida, a las que es más fácil hacerles frente con ayuda de la familia y los amigos, e incluso de los consultores filosóficos. El problema es que vivimos tan condicionados por la idea vigente de salud y en una sociedad tan medicalizada que todos somos o podemos ser en algún momento un código Z.







































